Siempre se nos ha dicho que el factor de riesgo más determinante, si no el único, en las enfermedades cardiovasculares es el colesterol, pero nunca los médicos que tratan estas enfermedades hablan de la relación que hay entre la peligrosa y mortal homocisteina con este tipo de patologías.


Tal vez, sea la primera vez, que conozcas este nombre y que ignores que el cuerpo produce este mortal aminoácido.

La vida de la homocisteína


En efecto, la homocisteina es un aminoácido azufrado producido por el cuerpo como un subproducto del metabolismo de las carnes, que debe mantenerse a unos niveles controlados en la sangre, por encima de los cuales, la homocisteina se encuentra vinculada no solo a las enfermedades cardiovasculares, sino que está comprometida en más de cien patologías, como las neurológicas (Alzheimer, demencia, parkinson, epilepsia) y cerebrovasculares, no sin dejar de mencionar el cáncer en el que juega un papel determinante, en especial el cáncer de hígado.

Por consiguiente, tener elevados niveles de homocisteina en la sangre más de 10 micromoles por litro, es un asunto para tomarse en serio y prender las alarmas.


¿Cuántas veces te has medido los niveles de homocisteina en la vida?

De seguro que nunca lo has hecho, porque este nivel los médicos no suele medirlo.
El día que te los midas y resulten elevados, tendrás la respuesta a tus enfermedades y padecimientos.

Cómo se produce la homocisteína

Como subproducto de las carnes, el cuerpo fabrica metionina que es un aminoácido azufrado. La metionina la convierte en homocisteina pero teniendo el cuidado de mantenerla a unos niveles manejables.

Necesitamos vitamina B12 (cobalamina) y vitamina B9 (ácido folico)

Para ello echa mano de la vitamina B12 (cobalamina) con la cual vuelve a convertir la homocisteina en metionina.

Si ya la metionina es excesiva (que no puede ser excesiva) entonces la transforma en cisteína para lo cual necesita vitamina B9 (ácido fólico).

Si no hay suficientes vitaminas de las mencionadas, la homocisteina no podrá ser transformada, como tampoco lo será si ya hay demasiada metionina y cisteina.

Allí, en ese punto, comenzaremos a tener problemas porque la homocisteína se acumulará en la sangre por encima de los niveles normales y estará implicada en el endurecimiento y obstrucción progresiva de las arterias mediante la producción de unas placas de grasas y minerales (arteroesclerosis).

También hará que las plaquetas de la sangre se vuelvan más adhesivas, con lo cual favorece la formación de coágulos, que pueden llegar a obstruir completamente las arterias o las venas impidiendo la circulación de la sangre lo que da origen a trombosis y otros accidentes vasculares.

Muchos estudios científicos han comprobado que la homocisteína también reduce la flexibilidad de las arterias y de las venas lo que impide su dilatación cuando lo necesitan, siendo así un factor determinante de la hipertensión arterial.

Los ya mencionados coágulos en las arterias hacen que el flujo sanguíneo disminuya.
Cuando esta falta de suministro de sangre afecta al músculo del corazón dará origen a ataques cardíacos, mientras que esa falta de sangre se da en el cerebro, provocará accidentes cerebro vasculares.

Nuestro enemigo no es el colesterol

El colesterol es necesario para la vida de las células, para su regeneración.
Es necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y fundamental para la formación de la testosterona de gran importancia en la vida sexual.

Es importante para un óptimo funcionamiento de las glándulas suprarrenales en las cuales interviene para la generación de la hormona DHEA (la hormona de la juventud), cuyos bajos niveles en el organismo están relacionados con el proceso de envejecimiento.

Es necesario para que el organismo pueda fabricar la vitamina D, necesaria para regular el paso del calcio a los huesos y para que el sistema nervioso funcione adecuadamente.

Es imprescindible para que el organismo tenga unos niveles aceptables de serotonina en el cerebro, por lo que la falta de colesterol se asocia con la agresividad y con la depresión.


Pero las grandes empresas farmacéuticas, la propaganda de estas grandes industrias y la clase médica han puesto y ponen énfasis en los «peligrosos efectos » que tiene el colesterol y se olvidan de la homocisteina.

¿Cuales son los niveles de homocisteina seguros?

Los niveles seguros de homocisteína están en el rango entre 6 y 10 micromoles por litro. La literatura médica ha demostrado que un nivel de homocesteína por debajo de 6,3 micromol por litro (mcmol/L) es seguro y si este supera los 10,4 micromol por litro (mcmol/L), estamos ya en grandes apuros.

La forma de medir los micromoles es a través de una muestra de sangre.

¿Cómo actúan los altos niveles de homocisteína?

Los niveles altos de homocisteína en la sangre generan efectos tóxicos y lesionan el endotelio de los vasos sanguíneos, productores del vasodilatador conocido con el nombre de Óxido Nítrico. Al no producirse suficiente óxido nítrico por el endotelio, se manifiesta entonces una estrechez o reducción del calibre arterial, con aumento por consiguiente de la tensión sanguínea. Si se reducen los niveles altos de homocisteina, se volverá a producir óxido nítrico y el endotelio volverá a su normalidad.

En síntesis, las inflamaciones y entre ellas la arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares, se deben a la deficiencia en la producción del óxido nítrico causada por la disfunción del tejido endotelial, y esta disfunción es debida a los niveles altos de homocisteína,.

La homocisteína es causada por el exceso de consumo de carnes que generan metionina y por falta de vitaminas del grupo B (sobre todo Colabamina B12, y B6) y ácido fólico que son con las que el organismo recicla el exceso de homocisteína.

Ahora la gran pregunta: ¿Cómo reducir mis niveles de homocisteína?

Primero reducir el consume de carne a una vez a la semana como máximo, para ello tomaremos otra fuente de proteínas más saludable de las legumbres, soja fermentada, huevos y lácteos fermentados.

Segundo añadiremos a nuestra dieta muchas hortalizas de hoja verde que son las que son ricas en ácido fólico

Tercero añadiremos frutas y verduras, cereales integrales y todo aquel alimento que nos proporciones fibra.

Por último eliminaremos todo tipo de grasas trans y sustituyéndola por buenos aceites como son aceite de oliva virgen extra.

Aceite finca trebolondinas

Un complemento que es muy eficaz es la Q10, por sus propiedades antioxidantes y además aporta energía a las mitocondrias de todas las células del cuerpo.

Espero haberte ayudado con esta información


El contenido de este artículo  es de carácter informativo en ningún caso tiene la intención de ofrecer consejo médico ni de sustituir la opinión de profesionales de la salud.

Cualquier uso de la información presente será bajo responsabilidad del propio usuario.

Artículo realizado por Macarena Terrones (Naturópata-Cosmetologa)

Categorías: Salud

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